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Los pueblos

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Belinchón

Este término municipal es lugar donde la historia ha pisado con fuerza. Pueden encontrarse restos de poblamiento desde el neolítico, destacando el tesorillo de dinares de plata del Califa Abdel Rahman II encontrado en los años 30. Pero el mayor tesoro que la historia guardó en Belinchón, es su fuero. Conquistada en 1145 por Alfonso VII, “el emperador”, goza pronto de autonomía, datando su fuero del año 1171, el más antiguo conservado en la provincia de Cuenca, puesto que el anterior de Huete no se conserva. Del mismo modo, el fuero de Belinchón será el modelo que seguirán el Maestre de Santiago y Alfonso VIII para el fuero de Uclés, por lo que acaba influyendo de manera decisiva en las tierras de la Orden de Santiago.


Felipe II vende Belinchón a D Juan Antonio Marín, y en 1579 pasa a D Francisco Hurtado de Mendoza, hijo de los Marqueses de Cañete, para adquirir en 1580 el rango de villa, gozando de privilegios como la Justicia.


Destaca la Iglesia Parroquial de San Miguel, de estilo gótico tardío, sobre los restos de la fortaleza árabe de Balsum. Por sus proporciones puede considerarse como una pequeña catedral, compartiendo la pureza de formas características del priorato de Uclés. Existe gran devoción al Santísimo Cristo Arrodillado, y una antigua forma de danza de orígenes inciertos (¿bélicos?, ¿tradición agrícola?, ¿rogativas para obtener buenas cosechas, evitar plagas o enfermedades?).


También destaca el Ayuntamiento, antiguo palacio de los marqueses de Oropesa, construido en 1757, pasó a propiedad del pueblo en 1797 como dependencias municipales. Desde ese momento su ubicación fue conocida como La Plaza Nueva, convirtiéndose en el centro del pueblo. Sus estancias han servido como cárcel, pósito y las más variadas funciones. El edificio se muestra al exterior con tres cuerpos, el central abierto en soportales y los laterales cerrados. Se trata de preciosos soportales que asientan una estructura arquitrabada de madera sobre columnas toscazas en la planta baja, lugar de refugio y reunión clásico de nuestros pueblos, con una planta superior trabajada completamente en madera y balaustrada. Uno de los cuerpos laterales se erige, sobresaliendo en altura, como torre del reloj.

Son reseñables las casas palacio que se conservan en el municipio, como la de los Salazar y la de Palomar. Edificios blasonados que siguen los preceptos de la arquitectura urbana de la Mancha Alta.


Belinchón cuenta con un singular ejemplo de arquitectura industrial: sus Salinas. Han sido sin duda el sustento más importante que ha tenido Belinchón a lo largo de toda su historia. Explotadas por la Orden de Santiago, entre los siglos XII y XV, pasan posteriormente en una sucesión de ventas y cambios de propietario hasta nuestros días. Se trata de un conjunto productivo formado por las infraestructuras propias del proceso y por las viviendas de los trabajadores. Destaca el escudo real que aparece en una de las casas y especialmente en el entramado constructivo de los antiguos almacenes de sal, con muros de mampostería y espectaculares cubiertas sostenidas por una estructura de grandes columnas de madera de las que salen múltiples nervios.


Información:

Esta población, excelentemente comunicada junto a la A3 a 7 Km de Tarancón y 75 de Madrid, cuenta con unos 354 habitantes, centro joven y residencia de mayores.


Galería de imágenes:

 

Creado por adesimanuser
Última modificación 13-02-2014 13:03